2.8.07

La carta que no se escribe,
el juramento no expresado,
la mirada que no llega de tanto hacerse esperar
¿A dónde va a parar lo que no hacemos?

A un sitio como este
donde siempre hay alguien frente a un vino que no prueba,
alguien que no saluda y alguien
que no espera ese saludo,
una mujer que, por miedo, desactiva su seducción,
un hombre ausente en el momento de decidir.

Convivir con omisiones: un aprendizaje que en conjunto
no significa nada;
pero por separado es un reposo para el que, como todos,
conoce alguna técnica que no sabe usar.

(de Café Bretaña, Santiago Sylvester)

La vida, tan paciente, continúa esperando...

9 comentarios:

cheguevara dijo...

y las palabras no dichas, amontonadas en el est�mago?
doy fe, abracio con ron
CHE

almena dijo...

Qué bien descrita la "no-acción"

"siempre hay alguien frente a un vino que no prueba"

Un abrazo!

blueberrie dijo...

CHE: van ahí mismo, creo; ¿úlcera de palabras no dichas?
Almena: Y detrás de la no-acción, el miedo. Besos a los dos.

cheguevara dijo...

exacto
CHE

*C* dijo...

Me dejas pensando en todo lo que no he hecho!

manuel dijo...

Ma�ana, ma�ana ser� otro d�a.
Todo est� esperando un ma�ana en que quiz�s estemos todav�a para realizarnos
Muchas veces nos pesa m�s lo que no hacemos que nuestras acciones


Buen fin de semana guapa y nos leemos... ma�ana

Enzo Antonio dijo...

a donde va a parar lo que no hacemos?
creo que a nuestra conciencia que luego nos remarca una y otra vez ese miedo de no habernos atrevido, por ejemplo a ser felices....
Buen texto que hace pensar.
Besos.

Esther dijo...

Bonito escrito. Cuántas veces callamos las voces de nuestro corazón, no hacemos nada, por vergüenza, miedo, etc. Me identifico con este texto. No ser capaz de mostrar lo que sientes es algo muy triste, porque muchas veces, así se te van muchas oportunidades.

Saluditos.

reikiaduo dijo...

Buenísimo tema ese de las omisiones. ¿A donde va ese beso que no dimos...?

Bueno, supongo que si no lo dimos pues no lo dimos y no hay más que hablar; distinto, muy distinto es con el aliento, uno, otro, otro, otro, otro.... sin omitirse (ni tampoco duplicarse) ninguno jamás; personal como ninguna otra cosa, absolutamente intransferible, absolutamente seguro hasta el mismo final

Curioso el aliento